Vivir en el espacio podría hacer más lento el proceso de envejecimiento muscular, según los resultados obtenidos por la Agencia Europea Espacial (ESA), que llevó a una variedad de gusanos a la Estación Espacial Internacional y descubrió los cambios en sus organismos.
El equipo de científicos que condujo el trabajo descubrió que siete genes de estos nematodos permanecían inactivos en el espacio, lo que al parecer les permitió adaptarse mejor.
Los gusanos fueron empleados para el experimento por tratarse del primer organismo multicelular del cual se conoce toda la estructura genética.
El trabajo se inició en el año 2004.