El volcán chileno Calbuco, que entró en erupción el miércoles, sigue inestable y con riesgo de nuevas explosiones, mientras que en la zona afectada siguen los trabajos de limpieza de las cenizas y el Gobierno anunció ayudas económicas para los damnificados.
El cráter del volcán, situado en la región de Los Lagos, unos 1,000 kilómetros al sur de Santiago, sigue humeando y expulsando cenizas, una situación que, según el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), puede mantenerse durante varios días.
Un total de 6,400 personas se han visto obligadas a dejar sus hogares como consecuencia de la actividad del Calbuco, de 2,015 metros de altitud, que sorprendió con una violenta erupción este miércoles por la tarde que provocó una enorme columna de humo, ceniza y rocas de más de 15 kilómetros de altura.