Se trata unas 300 familias de 10 poblados que se asientan cerca del volcán, ubicado a 135 kilómetros al sureste de Quito y de 5.023 metros sobre el nivel del mar.
"La intensa actividad nos ha obligado a poner en marcha el plan de contingencia y evacuación voluntaria", dijo a la AP el presidente del Centro de Operaciones de Emergencia (COE), Pablo Morillo.