En Panamá, no es muy común que alguien llene un formulario para donar sus órganos en caso de que muera, y mucho menos común que alguien los haga en vida.
Sin embargo, el Coordinador de Trasplantes de la Caja de Seguro Social (CSS) Dr. Marcos Young aseguró que esta tendencia ha ido cambiando con el tiempo y que ahora existe una mayor receptividad para ser donante.
Young aseguró que aún el número de donantes es muy bajo para la cantidad de personas que hoy esperan recibir una córnea, un riñón o médula ósea.
Para el galeno otra dificultad con que se topan, quienes requieren de un trasplante, son los altos costos económicos.
"La CSS utiliza anualmente la suma de B/. 3 millones en la compra de insumos y mantenimiento de los equipos para realizar diálisis, a quienes padecen de insuficiencia renal", apuntó.
Para el galeno, un trasplante de órgano además de dar un mejor nivel de vida al paciente, también involucra abaratar los costos en materia de adquisición de insumos para el hospital.
Anualmente en un paciente con insuficienca renal crónica -explicó- se debe invertir unos B/. 30,000 y en un trasplante sólo se gastarían B/. 8,000.
En ese sentido, Young aseguró que durante el pasado año la tasa de donación de órganos se incrementó en 5.7%.
De acuerdo con Young, este incremento es bastante significativo si se compara con los niveles de 1998 que sólo eran de un 0.7%.
En tanto, cifras de la CSS indican que en el 2003 en el Complejo Metropolitano se efectuaron 81 trasplantes, de los cuales 38 fueron de riñón, 28 de córnea y 15 de médula ósea. La realización de estos trasplantes significó una erogación de B/. 300,000 para la CSS.
Los primeros trasplantes de donantes cadavéricos se hicieron en el año de 1998, con tres, y alcanzaron el número máximo en el 2004 con 35.
El primer trasplante de donante vivo relacionado se realizó en 1990 y para 1996 se alcanzó el número máximo con 25.
Sin embargo, a partir de esa fecha los trasplantes de este tipo descendieron, sólo con un ligero aumento en el 2002 con 15.
Mientras que en los primeros meses del presente año se han efectuado 20 trasplantes de riñón, de los cuales cuatro corresponden a donantes vivos relacionados y 16 a donantes cadavéricos.
Para Young, la CSS tuvo erogaciones por el orden de los B/. 22,500 por cada trasplante y B/. 20,000 en los realizados en médula ósea.
A su juicio, existe un desconocimiento en la sociedad sobre los trasplantes y el beneficio que implica, por ello hay que hacer docencia en este aspecto.
Explicó que una de las iniciativas a nivel mundial para fomentar los donantes, será el lanzamiento de carnet universal para identificarlos.
También se adicionará esta información en la licencia de conducir y en la cédula de identidad personal.
Otro de los proyectos pendientes es la promoción de trasplantes que no se realizan en Panamá, como el de hígado.
Detalló que quien se somete al trasplante de un órgano, se convierte en un paciente de por vida.
Esto se debe -añadió- a que tomará medicamentos inmunodepresores, para evitar el rechazo del nuevo órgano.
Sin embargo, reveló que aquí la tasa de éxitos en los trasplantes alcanza un 75% a cinco años.
A su vez explicó que un paciente trasplantado puede vivir con su nuevo órgano hasta 10 años sin sufrir ningún tipo de problema, y mantener una vida normal con pequeñas limitaciones.
En Panamá se efectúan un promedio de 30 a 40 trasplantes anuales.
Sin embargo, en la actualidad existen 139 pacientes en lista de espera para trasplantes de riñón.
Las cifras indican que los pacientes que reciben trasplantes de donante vivo, tienen hasta un 85% de sobrevida.
En Panamá hay casos de pacientes que han sobrevivido hasta 20 años con un órgano trasplantado.
Se analiza la instalación de un plan estratégico para conseguir más donantes.
En Panamá se realizan anualmente un promedio de 60 a 80 trasplantes de córnea y médula ósea con un éxito similar a países como Estados Unidos.