La votación en el pleno de la Cámara de Representantes de EE.UU. para aprobar una resolución por la que califica de "genocidio" las masacres de 1915 en Armenia podría estar en peligro ya que al menos seis demócratas han retirado su apoyo a la medida.
El Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el pasado 10 de octubre la citada medida, cuyo siguiente paso era su debate en el Pleno.
La aprobación del comité provocó la reacción desairada de Turquía, cuyo gobierno llamó a consultas a su embajador en Estados Unidos, Nabi Sensoy, a causa de la resolución.
El propio presidente estadounidense, George W. Bush, y los secretarios de Estado y de Defensa de EE.UU., Condoleezza Rice, y Robert Gates, hicieron un llamamiento horas antes de la votación para que no saliera adelante.
El líder de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes, Steny Hoyer, indicó hoy que los planes siguen siendo los de sacar la medida adelante antes de fin de año.
"Hay una serie de personas que están reconsiderando sus propias posiciones y habrá que determinar dónde está cada uno", dijo Hoyer.
Uno de los demócratas que cambió de postura fue John Murtha, presidente del subcomité de Asignaciones para la Defensa de la Cámara de Representantes, quien indicó en un comunicado que su decisión se basa en conversaciones con altos mandos militares y expertos en política exterior.
"De mis conversaciones con altos mandos militares y expertos en política exterior creo que esta resolución puede afectar a nuestras relaciones con Turquía y, por ende, nuestros intereses estratégicos en la región", dijo Murtha.
Otros, como Alcee Hastings y John Tarner, han solicitado a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, que retire la medida.
En su petición a Pelosi este grupo de legisladores muestran su temor a que una reacción de Turquía corte el acceso de Washington a la base aérea en Incirlik "crítica para EE.UU".
"Más de la mitad del cargamento que se traslada a Irak y Afganistán entra a través de Incirlik", según los legisladores.
Además de los problemas generados por la resolución aprobada por el comité de la Cámara de Representantes de EE.UU., las relaciones entre ambos países también se han visto afectadas por la petición de Washington a Turquía de que no envíe sus tropas al norte de Irak para luchar contra los separatistas rebeldes kurdos.