Los votantes que tienen afiliación religiosa definida se han convertido en bloques codiciados por las campañas presidenciales en Estados Unidos.
Y los valores variados que apoyan -muchos de ellos contrapuestos- se han incorporado como códigos de la terminología política.
Hay guías de votantes que apoyan "el respeto a la vida"" y folletos eclesiásticos de grupos como la Coalición de Valores Tradicionales que no hablan del cuidado de la salud ni de la economía sino del aborto, los homosexuales y la fe. Simultáneamente campañas organizadas por el Fondo de Victoria de Homosexuales & Lesbianas apoya a los candidatos con "mayor probabilidad de luchar por vuestros derechos a la igualdad"".
El Comité Nacional Demócrata contrató a un coordinador de comunicación religiosa y lanzó una página en la internet denominada John Kerry comparte nuestros valores para hablar sobre los pobres, el hambre y el ambiente. El Equipo católico de los republicanos ensalza los programas del presidente George W. Bush de raigambre religiosa y su defensa de la vida"". Y el Equipo musulmán republicano promete promover a "gente de toda condición"".
En Estados como Kansas, observadores interdisciplinarios asisten a los servicios de congregaciones cristianas conservadoras para asegurarse de que los pastores no avalen candidatos, mientras que un grupo hace lo mismo en las parroquias con clérigos de orientación liberal.