El juicio que se sigue en el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) contra el ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic se suspendió ayer por décima vez debido a una indisposición del acusado.
El juez que preside la sala, Richard May, suspendió la sesión tras anunciar que el ex presidente no se iba a presentar a la vista, pues estaba siendo sometido a una revisión en las celdas de Scheveningen, cerca de La Haya.
Los portavoces del TPIY no pudieron indicar cuándo prevén una reanudación de las audiencias, en las que la presencia del acusado es imprescindible, ya que él mismo realiza su propia defensa e interroga a los testigos.