Altos funcionarios de Estados Unidos expresaron ayer su preocupación por la demora del gobierno del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en firmar un acuerdo con la oposición al que consideran "una prueba" de los compromisos democráticos del mandatario.
"Desafortunadamente, el presidente Hugo Chávez se negó a firmar ese documento sin antes realizar más cambios", dijo Curtis Struble, secretario asistente del departamento de Estado para América Latina, actualmente el principal diplomático para América Latina de la administración de George W. Bush.
La oposición y el gobierno venezolanos llegaron a un acuerdo el 11 de abril, en la mesa de diálogo que busca poner fin a la larga confrontación política en el país sudamericano, pero los representantes de Chávez se negaron a último momento a firmar el documento, lo que provocó la molestia de la Administración Bush. "Ha llegado el momento de dar una demostración de buena fe en esas negociaciones, ha llegado el momento para que el presidente Chávez firme el acuerdo tal como está", dijo Struble.
A las declaraciones de Struble se sumaron las de Otto Reich, el enviado especial de la Casa Blanca para América Latina, con un claro mensaje de que Estados Unidos está preocupado porque Chávez podría atrasar la puesta en marcha del acuerdo y la convocatoria a un referendo revocatorio sobre su mandato. Tanto Reich como Struble participaron en una conferencia sobre América Latina organizada por el Consejo de las Américas, una organización integrada por empresas norteamericanas.
Por otro lado, en Caracas, el Tribunal Supremo de Justicia ordenó ayer la detención preventiva del presidente de la Federación de Cámaras de Empresarios de Venezuela Carlos Fernández, quien fue uno de los líderes del paro que realizó la oposición entre diciembre y febrero pasado para presionar la renuncia del presidente Chávez.
Fernández, quien fue apresado en febrero y posteriormente liberado por decisión de una corte de apelaciones, se encuentra en los EU a donde fue trasladado debido a afecciones cardíacas.