Estados Unidos juzgó severamente ayer la elección presidencial en Chechenia, afirmando que el escrutinio estaba lejos de las normas democráticas y constituía una “oportunidad perdida”.
“Estamos decepcionados por esta oportunidad perdida”, declaró el portavoz del Departamento de Estado, Richard Boucher, al comentar la elección que se tradujo en la aplastante victoria del jefe de la administración chechena pro rusa Ajmad Kadyrov.
“Lamentablemente, la elección presidencial que tuvo lugar el domingo y el proceso político previo no tuvieron el potencial de producir un resultado democrático”, añadió.
Kadyrov ganó las elecciones presidenciales del domingo en Chechenia con el 81.1% de los votos, declaró ayer el jefe de la comisión electoral, Abdul Karim Arsajanov. La participación en la elección alcanzó el 83.46%, añadió.
“El retiro de cualquier competidor viable a la candidatura de Kadyrov y el abierto control de los medios chechenos por parte de las fuerzas pro-Kadyrov antes del día de la elección nos llevan a concluir que la votación no respondió a los criterios internacionales para elecciones libres y equitativas”, añadió Boucher.
Boucher no indicó si Washington reconocería formalmente la elección.
El funcionario no pudo precisar si el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, abordó las dudas de Washington sobre las elecciones durante la conversación que mantuvo ayer con el ministro ruso de Exteriores, Igor Ivanov.