Estados Unidos declaró ayer que no cederá al "chantaje" norcoreano y afirmó que no habrá diálogo con ese país bajo la presión de la reanudación de su programa nuclear.
"No cederemos al chantaje. La comunidad internacional no dialogará en respuesta a las amenazas o a los compromisos rotos", declaró el portavoz adjunto del departamento de Estado, Philip Reeker.
"No vamos a negociar u ofrecer medidas de estímulo a Corea del Norte para que respete los tratados y acuerdos que ya firmó", agregó.
Reeker agregó que Washington seguía buscando una "solución pacífica" a la crisis provocada por la reanudación del programa nuclear de Pyongyang, congelado en 1994 en virtud de un acuerdo con Estados Unidos.