El presidente de Irak, Sadam Hussein, calificó ayer de "fabricaciones" las acusaciones vertidas por su colega estadounidense, George W. Bush, y dijo que lo único que busca Washington es el control del petróleo de Oriente Medio.
Así de contundente se mostró Sadam en una carta dirigida a la ONU, dada a conocer ante la tribuna de la Asamblea General de la ONU por el ministro de Asuntos Exteriores de Irak, Naji Sabri, quien sólo leyó algunos extractos de la misiva.
El dirigente iraquí calificó de "propaganda" el discurso que Bush pronunció ante esa misma tribuna una semana antes y exigió que se apliquen a Israel las condiciones de desarme impuestas al resto de los países de Oriente.
Según Sadam, Bush ha manipulado las supuestas amenazas nucleares, biológicas y químicas que puede representar Irak "para que los estadounidenses crean la insinuación deliberada de que Irak está vinculado a la tragedia del 11 de septiembre". El presidente iraquí desmiente esas amenazas al afirmar que "Irak no tiene armas nucleares, químicas o biológicas".
La Casa Blanca calificó ayer de "decepcionante fracaso" el discurso de Sabri, en la ONU y dijo que incluyó "engaños" sobre la conducta de Bagdad. Irak "se negó a aceptar la verdad y agregó nuevos engaños. No mostró ninguna voluntad de cambiar de conducta", dijo Ari Fleischer, portavoz del presidente Bush.
El presidente Bush volvió a aumentar la presión sobre Irak ayer, al exigir al Congreso la autorización para usar la fuerza contra Bagdad si es necesario, y al advertir que si la ONU no actúa, Estados Unidos lo hará solo.
"El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas debe trabajar con Estados Unidos y Gran Bretaña y otros países interesados enviando un claro mensaje, de que esperamos que Saddam se desarme, y si la ONU no se ocupa del problema, EU y algunos de sus amigos lo harán", afirmó Bush.
Sin embargo, en Europa, Gran Bretaña y Francia, dos miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, mantenían sus diferencias en cuanto al próximo paso que debería dar la ONU con Iraq, luego que Bagdad acordara el lunes permitir el regreso incondicional de los inspectores tras casi cuatro años.
El jefe de inspectores de desarme de Irak de la ONU, Hans Blix, entregó ayer un calendario de trabajo al Consejo de Seguridad en el que se prevé que un grupo preparatorio para las inspecciones salga hacia Bagdad el próximo 15 de octubre.
En el calendario, se anota que durante las próximas semanas se discutirán con las autoridades iraquíes arreglos previos para la inspección y control, bajo las resoluciones de la ONU.