El histórico dirigente palestino Yasser Arafat murió envenenado, pero no por una sustancia letal colocada en su comida, desveló uno de sus antiguos guardaespaldas, Imad Abu Zaki.
El escolta de Arafat desde 1988 hasta su fallecimiento, en 2004, en un hospital de París por motivos aún desconocidos, cree que la principal hipótesis de la muerte del “rais” es que “fue envenenado”.
“No creo que hubiera veneno en su comida porque solíamos comer lo mismo, yo media hora antes de que él lo hiciera. Lo más probable es que fue envenenado por algún otro medio”, dijo Abu Zaki al rotativo en árabe "Al-Hayat", que se edita en Londres.
Abu Zaki, de 47 años, relata a modo de ejemplo cómo reaccionó en una ocasión en que “un invitado extranjero trajo bombones y se los ofreció al ‘rais’”.