El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de la oposición conservadora, Mariano Rajoy, lograron recomponer un frente común en la lucha contra ETA, en una reunión en la que su distinta visión de la situación económica fue la principal discrepancia.
La estrategia a seguir frente a ETA, que busca por las armas desde hace más de cuarenta años la independencia del País Vasco de España, fue la causa principal del permanente enfrentamiento en la anterior legislatura, marcada por un fallido proceso de diálogo con la banda terrorista.
Cinco principios regirán su cooperación: "la unidad de los demócratas y una estrategia contra el terrorismo compartida; el apoyo a las víctimas; la confianza en el Estado de Derecho y el respaldo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado".