El presidente del Gobierno, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de la oposición conservadora, Mariano Rajoy, miden fuerzas ante su debate televisado de hoy el primero que se celebra en España desde 1993.
Zapatero, según fuentes del Gobierno y del Partido Socialista (PSOE), se reunirá sólo una vez más con su equipo de asesores, tras lo cual pasará la mayor parte de hoy en el palacio de la Moncloa repasando sus fichas, comiendo en familia y descansando.
El planteamiento es parecido en el caso de Rajoy, que afronta el debate con "muchas ganas", según fuentes cercanas al líder de la oposición, y convencido de que será un enfrentamiento "muy duro".
Contenidos, balance de la legislatura, críticas y propuestas son los aspectos que el aspirante a la jefatura del Gobierno ha preparado, para lo que contado con la colaboración de la dirección y del grupo parlamentario del Partido Popular (PP).
Rajoy opina que este debate, y el segundo que se celebrará el 3 de marzo, reforzarán posiciones y convicciones de los ciudadanos, pero que no serán decisivos, ya que quienes siguen este tipo de actos electorales ya suelen tener decidido el sentido de su voto.
El secretario de Comunicación del PP, Gabriel Elorriaga, afirmó que esperan que Zapatero "busque un debate muy de confrontación y de descalificación personal".
Los populares no ocultaron la dificultad del debate, porque consideran que Zapatero es un buen estratega y comunica muy bien, aunque a su juicio se trate de un mal gobernante.
Todo está preparado en un Palacio de Congresos a las afueras de Madrid para este primer desafío televisivo entre los dos principales candidatos.