El viudo de Benazir Bhutto, Asif Alí Zardari, juró ayer su cargo como nuevo presidente de Pakistán en una ceremonia a la que asistió como invitado especial el jefe de Estado afgano, Hamid Karzai, en un gesto a favor de la reconciliación para solucionar las maltrechas relaciones entre ambos países.
En su discurso, Zardari pidió al mundo que se dé cuenta de que los paquistaníes son también "víctimas" de la lacra terrorista y sugirió que se cree un "fondo internacional, quizás bajo los auspicios de la ONU", para socorrerlas.
El nuevo presidente paquistaní anunció que su primera visita oficial será a China, y prometió reducir el presupuesto destinado a la Presidencia.
Conocido como el señor "diez por ciento" por sus supuestas prácticas corruptas cuando gobernaba su esposa, Zardari tuvo ayer otro gesto similar al ordenar a los ministros que no gastasen dinero público para colocarle anuncios de felicitación en la prensa.