El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, afirma en una entrevista publicada ayer en Montevideo que está dispuesto a presentarse ante la justicia para refutar a aquellos que le acusan de violar la Constitución de su país.
En una conversación telefónica con el diario uruguayo El Observador, Zelaya comenta también el papel de Estados Unidos en la crisis que afecta a su país y asegura que no cree que el presidente de facto, Roberto Micheletti, se arriesgue a invadir la Embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde él se encuentra refugiado.
"Estoy dispuesto a ir a los tribunales. Es que no me lo permitieron en su momento, porque me sacaron del país. Estoy dispuesto a responder a los cargos que hay en mi contra; no tengo problema con eso", explica Zelaya a El Observador.
En la entrevista se muestra en este sentido contundente: "Por eso volví, porque soy inocente", dijo.
"Yo no violé la Constitución. Jamás lo hice", asegura en respuesta a las acusaciones de que pretendía realizar un referendo para habilitar su reelección, a pesar de que la justicia y el congreso lo habían declarado ilegal.
Por otro lado, el presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, ha asegurado que si las instituciones determinan que se debe ir y restituir al depuesto Manuel Zelaya, inmediatamente dejará el cargo, y se ha quejado de que hay gente que está haciendo propuestas "inauditas" para resolver la crisis.
"En el momento en que la población, el Tribunal Supremo, la Fiscalía y el Congreso diga que yo no debo seguir, yo inmediatamente saco las fotografías que tengo ahí y me voy para mi casa", prosiguió Micheletti.