El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, no piensa dejar la Embajada de Brasil en Tegucigalpa mientras ese país le apoye, y se plantea la posibilidad de volver al poder a través del gobernante Partido Liberal, dijo a Acan-Efe su asesor Rasel Tomé.
"El presidente es un liberal y el Partido Liberal es el que lo llevó al poder" en 2005, recordó Tomé, quien subrayó que en su estrategia a seguir en el futuro "no se está hablando de conformar un instituto político".
Aunque constitucionalmente no podría presentarse a un nuevo mandato, la idea del depuesto gobernante, agregó Tomé, es "volver a hacer los procesos para la toma del poder a través del Partido Liberal, que es un instituto político de mas de cien años y que ha generado las grandes transformaciones en el país".
Tomé matizó que el frente de resistencia que exigía la restitución de Zelaya "aglutina las diversas organizaciones, campesinas, obreras, estudiantiles, profesionales" y ha anunciado que luchará por la convocatoria a una Asamblea Constituyente.
En este sentido, "la lucha para lograr una Constituyente" debe involucrar a "todo el espectro social y político, y tenemos que conformar una plataforma" para alcanzarla, añadió.
En opinión del asesor de Zelaya, "si con el curso del tiempo va moldeándose" la resistencia como una organización distinta "y toman esa decisión" de convertirla en partido político, "será en su momento".
Por otra parte, ante nuevas versiones de la prensa de Brasil, divulgadas en los últimos días en Honduras, sobre que Zelaya podría pedir asilo en ese país, Tomé afirmó que "la decisión del presidente es resistir, mantener su investidura hasta el 27 de enero" próximo, cuando asumirá el Gobierno presidido por Porfirio Lobo.
Zelaya, quien permanece en la Embajada brasileña desde el 21 de septiembre pasado, continuará en esa legación "el tiempo que el Gobierno y el pueblo de Brasil se lo permitan", enfatizó su asesor.
Indicó, además, que el Gobierno de facto que preside Roberto Micheletti no ha tenido "ninguna comunicación" con Zelaya para conformar el Gobierno de reconciliación establecido en el Acuerdo Tegucigalpa-San José firmado por comisiones de ambos el 30 de octubre para buscarle una salida a la crisis política del país.
Lobo, del opositor Partido Nacional, instó la semana pasada a Zelaya y Micheletti a integrar ese Gobierno de reconciliación para, según él, destrabar las relaciones y la ayuda internacionales congeladas tras el golpe de Estado del 28 de junio.
Zelaya desconoce el Acuerdo Tegucigalpa-San José porque, sostiene, fue roto por el Gobierno de facto de Micheletti por no determinar su restitución antes del 5 de noviembre, cuando éste anunció que conformaría unilateralmente el Gobierno de unidad.
En cumplimiento del acuerdo, el Parlamento hondureño rechazó el pasado día 2 la restitución de Zelaya.