La situación política en Honduras se torna aún más crítica después de cuatro días de perpetrado un golpe de Estado al presidente Manuel Zelaya por parte del Congreso, Corte Suprema y el Ejército.
Ante este hecho los organismos internacionales incluyendo la ONU, la OEA y países de la región optaron por dar su respaldo unánime y exigir la restitución incondicional del depuesto Presidente como gobernante de Honduras.
Mientras los hondureños que respaldan al derrocado Gobernante miden fuerzas con los sectores que apoyan al nuevo Gobierno, Zelaya se presentó ante la ONU, donde aseguró que ejercerá el cargo hasta el 27 de enero para luego dedicarse a la agricultura.
Aseguró que este jueves regresará a Honduras, donde al Ejército no le “queda otra posibilidad'' que rectificar y recibirle como Presidente.
“No voy a realizar una asamblea constitucional. Y si se me ofreciera la posibilidad de mantenerme en el poder, no lo haría. Voy a cumplir con mis cuatro años. Voy a luchar para que se respeten los cuatro años ,porque es parte de nuestras leyes'', dijo Zelaya en una rueda de prensa en la sede de las Naciones Unidas.
Zelaya señaló que vuelve sin temor por su seguridad, puesto que “el que tenga temor que nunca se meta a político''.
“Yo voy a regresar el jueves y ahí estará mi pueblo y los militares y los opositores y como siempre, regresaré como ciudadano y como Presidente'', afirmó. “Yo regreso a calmar a la gente. Voy a tratar de dialogar y a poner orden'”.
“Cuando regrese, la gente va a decir lo que hace, van a decir 'comandante estamos a sus órdenes' y el Ejército tendrá que rectificar. No hay ninguna otra posibilidad'', afirmó.
Advertencia.
El nuevo presidente de Honduras, Roberto Micheletti, dejó claro ayer que si el depuesto Manuel Zelaya regresa al país será detenido, en una jornada en la que moviliza a su Gabinete para romper el aislamiento internacional y las manifestaciones se suceden en medio de la crisis política.
"Si el señor ex Presidente de la República llega aquí se tendrá que enfrentar con las diferentes órdenes de captura que tiene de parte de la Corte Suprema de Justicia, de los juzgados y de la Fiscalía", manifestó Micheletti a primera hora de la mañana en reacción al anuncio hecho en la víspera por el propio Zelaya.
El fiscal general, Luis Rubí, incluso llegó a afirmar que si Zelaya regresa a Honduras será detenido, ya que hay orden de captura en su contra por delitos que podrían costarle hasta 20 años de prisión.
Por otro lado, Micheletti anunció ayer que hoy enviará emisarios a Washington para explicar la crisis que vive el país y dijo que espera "recuperar la confianza" de la comunidad internacional.