Las zonas muertas en los océanos del mundo, donde la ausencia de oxígeno impide el desarrollo de vida marina, aumentaron más de un tercio entre 1995 y 2007.
Los factores más importantes de esa catástrofe oceánica son el vertido de fertilizantes y la quema de combustibles fósiles, según científicos del Instituto de Ciencias Marinas de la Universidad William and Mary, en Virginia.