La llegada de los chinos a Panamá se remonta a la construcción del Ferrocarril Interoceánico en 1854, cuando llegaron alrededor de 600 emigrantes en el barco la Bruja de Mar, es decir, que hay 151 años de presencia China en Panamá.
La inmigración de chinos, como toda las otras, estuvo determinada por los proyectos que se dieron en Panamá.
Pero la historia de su integración a la sociedad panameña no fue color de rosas, tuvieron que luchar para obtener la posición que hoy ocupan.
Según un estudio de Stanley Heckadon, en 1913 se iniciaron los inconvenientes, ya que los chinos solicitaban que las nuevas cédulas se les otorgaran.
La solicitud no fue aceptada por el Gobierno, causando que los comerciantes asiáticos cerraran todos sus comercios.
Esta situación generó problemas entre la población panameña más humilde que compraba sus víveres a crédito o en cantidades pequeñas en estos establecimientos.
Luego de la lucha, la Colonia China decide registrarse y la inscripción fue de 7,297 chinos, sin contar mujeres.
De esa forma terminó uno de los episodios del gobierno panameño en contra de la entrada de chinos al país.