Inicia un año de retos, pero también de promesas. La crisis económica que agobia al mundo no nos es ajena; pero Panamá puede enfrentarla con un recurso que no tiene igual: su gente.
El año que termina a algunos nos deja sinsabores y malos recuerdos; a otros, un gran cansancio por tanto trabajo. Para muchos fue un año de logros y bienaventuranzas. Juntos podremos construir la patria que nos merecemos.