El derrame de bunker liviano que se produjo hace dos semanas en las instalaciones de la empresa Atlantic Pacific, S.A. (APSA), en Colón, se calcula en unos 500 barriles, según el último informe enviado por esta compañía al Cuerpo de Bomberos de Colón.
Darío Hudson, comandante de los bomberos, dijo que APSA está trabajando en la recolección del combustible derramado en los ríos y quebradas del sector de Brazos Brooks.
Señaló que esta empresa mantiene personal especializado las 24 horas recogiendo el material y añadió que desde que se registró el derrame unidades del Cuerpo de Bomberos mantienen un monitoreo en la planta de Rancho Ramos para supervisar los trabajos.
Hudson señaló que los bomberos han confirmado en sus inspecciones la limpieza de sectores que habían sido cubiertos por el bunker.
Sin embargo, la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) manifestó que las especies marinas y la flora de este lugar murieron al tener contacto con el derivado del petróleo.
El derrame, ocurrido el 5 de febrero pasado, según grupos ecologistas, supera los mil barriles y no 500 como asegura APSA. Estos organismos han exigido al gobierno que imponga a la empresa fuertes sanciones por atentar contra la naturaleza.