La encuestadora destaca que por el porcentaje tan elevado (87%) de los que perciben "mucha" o "alguna" corrupción, se puede interpretar que hay "unanimidad".
El estudio aplicado entre el 15 y 22 de enero pasado, con una muestra de 1,216 entrevistados adultos residentes en el país, destaca que dos terceras partes de la población cree que la presidenta Mireya Moscoso hace poco o nada para combatir la corrupción.
El 63% de los consultados considera que la mandataria hace "poco" o "ningún" esfuerzo por combatir la corrupción, frente a un 33% que manifiesta que la gobernante hace "mucho" o "algún" esfuerzo por exterminar ese mal. La Policía Nacional es la institución en la que más confían los panameños; en segundo lugar están los periódicos, luego los telenoticieros y después el Banco Nacional.
La Policía Nacional recibe 30% de confianza, los periódicos 11%, los telenoticieros, el Banco Nacional y los radionoticieros empatados con 7%.
Luego le siguen la Caja de Seguro Social (6%), el Tribunal Electoral (4%) y la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (3%).
Las dos instituciones que menos confianza reciben son los partidos políticos y la Asamblea Legislativa con 1%. Los juzgados tampoco obtienen una cantidad significativa de aceptación por parte de los panameños, de acuerdo con la encuesta, que tiene un error de 2.8 puntos y 95% de nivel de confianza. Un resultado positivo de la encuesta es que se ha notado una disminución continua en la proporción de los entrevistados que reportan que ellos o alguien que vive en su hogar ha sido víctima de un robo o asalto en los últimos cuatro meses antes del estudio.
La firma consultora señala que la baja de los asaltos está relacionado al hecho de que la Policía Nacional sea vista con más confianza por el pueblo panameño.
Los entrevistados que indican haber sido víctimas de un robo o asalto residen fuera del área metropolitana y tienen un nivel educativo un poco más elevado, comparado con los que manifiestan haber sufrido este tipo de experiencia.
Cuatro de cada cinco manifiestan que es mejor que el ex general se quede en su cárcel en Estados Unidos, donde purga una condena por delitos de narcotráfico internacional.