Las últimas "escaramuzas" aprobadas por los legisladores oficialistas revelan a un Ejecutivo acorralado y aterrado por lo que él considera el espectro de las investigaciones que hará el nuevo gobierno de las "triquiñuelas y sirvergüenzuras" cometidas, señaló el exdirector de la Policía Técnica Judicial (PTJ), Jaime Abad.
Abad consideró que la aprobación de la Sala Quinta tiene como finalidad ser "tapadera de una olla de grillos" en la que piensan "ocultar todos los delitos cometidos en los cinco años de gobierno".
Abad resaltó que las nuevas autoridades que entrarán al gobierno el 1 de septiembre de 1999 iniciarán las investigaciones, y las anomalías que se encuentren traerán como consecuencia una "lluvia de Hábeas Corpus" que precisamente resolverán los nuevos magistrados nombrados por el presidente Ernesto Pérez Balladares.
"Esa tapadera con la cual ellos piensan ocultar los delitos se convertirá en una válvula de presión que va a reventar la misma olla", dijo.
Resaltó que la Sala Quinta y otras "bellezas" más del actual gobierno podrían contribuir a la viabilidad de una Constituyente.