El Colegio de Abogados advirtió posibles vicios de ilegalidad en algunas de las disposiciones aplicadas por la Dirección de Migración, que dificultan el desempeño de los profesionales del Derecho a realizar los trámites asignados por sus clientes.
Carlos Vásquez, presidente del Colegio de Abogados, afirmó que los cambios frecuentes de los requisitos exigidos para las diferentes solicitudes de visas, permisos y otras autorizaciones que concede la dependencia, representan mayores costos para sus representados y abogados.
El jurista consideró que los cambios en las normas para los trámites de los referidos documentos caen en un "exabrupto", pues se incumple con el proceso de enviar los requisitos reformados a la Procuraduría de la Administración para que sean sustentados y luego promulgados en la Gaceta Oficial.
"Los requisitos exigidos podrían adolecer de vicios de ilegalidad al no promulgarse en la Gaceta como lo exige el artículo 46 de la Ley 38 de 2000 sobre procedimiento administrativo", señalan los profesionales del Derecho en una carta enviada a la directora de Migración, Ilka de Barés.
Carlos Vásquez sostuvo que el requisito que mayor efecto está causando es la exigencia de la renovación de documentos que se han aportado con las peticiones a Migración, pero que al vencer durante el trámite en la referida entidad se requiere nuevamente presentarlos.
Vásquez dijo que dichos controles dilatan las respuestas elevadas a las peticiones en los distintos despachos de Migración y que esas prácticas, determinan a su mejor conveniencia, la asignación de un funcionario que le dé seguimiento a las consultas y solicitudes formuladas.
Aseguró que de esta manera se cumplirá con la obligación de brindar respuesta a los ciudadanos que eleven algún tipo de petición o solicitud de visas dentro del término de 30 días como se consagra en la ley.
El letrado afirmó que en el mes de mayo del 2002 entregaron a Migración un proyecto de procedimientos migratorios elaborado y que no ha sido aprobado, documento que según Vásquez contribuirá al mejoramiento del funcionamiento y desarrollo de la actividad migratoria en Panamá.
Denunció que hace escasos días se le exigió a los abogados formar largas filas para ingresar a la Dirección de Migración, condición que para el jurista no es exigida en ningún estrato judicial, lo que atenta contra el decoro y la dignidad profesional de los colaboradores de la administración.
La Dirección de Migración desde hace unos meses implementó una serie de controles para evitar el ingreso de asistentes de abogados "pasantes" que no estuvieran legales o incluso algunas personas que se hacían pasar como jurisconsultos o funcionarios que engañaban a los ciudadanos extranjeros que asistían a la entidad para tramitar documentos.