Los abogados del separado magistrado de la Corte Suprema de Justicia, José Manuel Faúndes, presentaron ayer en el primer día de sesiones de la Asamblea Legislativa un impulso procesal para que los legisladores se declaren en sesiones judiciales y tomen una decisión en su caso.
Tres de los representantes legales de Faúndes acudieron a la Asamblea Legislativa para solicitar que esa corporación reanude las sesiones judiciales suspendidas en el mes de diciembre pasado y que se dé un fallo en el proceso iniciado contra el separado magistrado de la Corte.
Los juristas explicaron que el pasado 3 de enero la Corte remitió a la Asamblea Legislativa el expediente de las sumarias seguidas a Faúndes, luego que se resolviera el recurso de inconstitucionalidad presentado por el fiscal del proceso Roberto Abrego.
De acuerdo con los abogados, la Asamblea Legislativa debe de inmediato declararse en sesiones judiciales según los dispone la ley, para que luego de tres años se dictamine un fallo por parte de los legisladores.
El abogado José Manuel Faúndes hijo aseguró que el proceso seguido a su padre debió quedar esclarecido hace mucho tiempo, pero que intereses políticos mantuvieron el proceso congelado en la Corte.
Explicó que el proceso seguido contra el magistrado se detuvo, luego que el expresidente Ernesto Pérez Balladares se negara al nombramiento de dos magistrados suplentes en la Corte, quienes debían conocer el recurso de inconstitucionalidad presentado por Abrego.
Para que se produzca una sentencia condenatoria contra Faúndes se necesitará contar con los votos de los dos tercios de los legisladores. No obstante, trascendió que algunos parlamentarios desconocen el expediente, por lo que se les deberá dar un tiempo prudencial para conocer las sumarias.
Alguno sectores han propuesto la ejecución de un seminario para los legisladores que desconocen el procedimiento de las sesiones judiciales.
Si Faúndes recibe un veredicto favorable, la Corte deberá reintegrarlo en su puesto y pagarle salarios caídos que superan los B/.100 mil, para lo que ya existe una partida dentro del presupuesto nacional aprobado por la actual Asamblea.