Tres de cada 10 panameñas que se practican un aborto de forma clandestina mueren y otro alto porcentaje pierde sus órganos reproductivos.
También existe un mercado negro de venta de medicinas abortivas como la "cytotec", cuyo consumo aumentó.
El año pasado se registraron 4,503 abortos en el país, entre espontáneos, clandestinos y terapéuticos.