Con la participación de al menos 13 jefes de Estados y de Gobierno, se inaugura en Panamá la XXIII Cumbre Iberoamericana, bajo el lema “La Comunidad Iberoamericana en el nuevo contexto mundial".
Durante el acto, Enrique Iglesias, secretario general Iberoamericano, resaltó una América Latina más democrática, que comienza a fortalecer su regionalismo.
Manifestó que se han dado pasos para constituir una unida regional, tanto en lo político como en lo económico. Destacó que es una región que se une para trabajar junto en un mundo complejo, teniendo un papel que cumplir.
En los social, América Latina esta formada por unas 600 millones de personas que conviven, que pese a los problemas exhibe ante el mundo un ejemplo de paz y convivencia, basado en el diálogo.
Igualmente, señaló que es un mercado importante, convirtiéndose en un punto de referencia como apoyo a la alimentación mundial entre otros.
"Cuenta como producto bruto, que se esta consolidando y tiene por delante un promisorio futuro", dijo.
Iglesias resaltó a América Latina como una potencia cultural y en lo social señaló que aún quedan clases que atender.
Cabe destacar, que esta Cumbre es la última donde participará Iglesia como secretario general, por lo cual agradeció a los gobiernos el apoyo brindado.
Mientras que el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, agradeció "
la perseverancia y la habilidad" con las que la Cancillería panameña ha dirigido los debates, así como el papel del secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, que tras ocho años dejará el cargo en los próximos meses.
Rajoy también tuvo unas palabras para Panamá,
"un país pequeño con una tarea grande, la ampliación del Canal, que está acometiendo con decisión y con éxito, y que beneficiará extraordinariamente al comercio mundial" y a todos los países.
El presidente de la República, Ricardo Martinelli, resaltó que Panamá juega un papel fundamental como el centro de comercio mundial con perspectivas económicas de gran proyección y auge en el comercio marítimo mundial con la región Asia Pacífico.
Destacó que La Alianza del Pacífico está apostando a un desarrollo basándose en un espacio de libre circulación de personas, capitales y bienes que podría proyectar al continente hacia el siglo XXI.
"Es posible que esta sean la oportunidad para que las costas del Pacífico, sean el escenario del nuevo desarrollo del comercio mundial", dijo Martinelli.
Señaló que la conmemoración del quinto centenario del descubrimiento del Océano Pacífico para Europa y la Cumbre, es una oportunidad para reflexionar sobre que países queremos y hacia donde vamos.
El mandatario panameño señaló que los treces años transcurridos desde la identificación de los objetivos del milenio, han sido testigos de la reducción más rápida de la pobreza en la historia mundial, apoyados en el el uso de la tecnología, la economía, además de la modernización y democratización de las políticas sociales.
Resaltó el progreso de Panamá en mejorar las condiciones de vida de todo sus habitantes, a través de la priorización del tema de las pobreza en la agenda social y disminución de la inequidad.
Señaló que América Latina ha registrado un desarrollo económico sostenible, que ha potenciado las alianzas público privados.
"Panamá es el país con mayor crecimiento económico de América Latina y el cuarto a nivel mundial", reiteró.
"La economía de los países Latinoamericanos están interconectadas y existe una interdependencia innegable, que la convierte en un área de oportunidades sobre todo para los socios europeos", resaltó. España, Portugal y Latinoamérica, se erigen como socios cuyo valor agregado son culturales y lingüístico, dijo.
Martinelli resaltó la necesidad de invertir en la educación,
"la educación es la clave para el crecimiento de las regiones", indicó.
"La integración es el futuro nuestro", concluyó su intervención el mandatario panameño.
La reunión se ha visto marcada por las ausencias, además del rey Juan Carlos y de la presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, por motivos de salud, se han ido sucediendo los anuncios de presidentes que han decido no acudir a la Cumbre, entre ellos los de Venezuela, Nicolás Maduro; Cuba, Raúl Castro y Guatemala, Otto Pérez Molina.
Tampoco asisten la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff; ni sus colegas de Uruguay, José Mujica; Bolivia, Evo Morales y Chile, Sebastián Piñera.
Según fuentes de la organización, a última hora también han desistido de acudir al encuentro los presidentes de Nicaragua, Daniel Ortega; de Perú, Ollanta Humala, y de Ecuador, Rafael Correa.
Incluso algunos gobernantes que van a participar en la Cumbre Iberoamericana no han asistido a la ceremonia de apertura, como el salvadoreño Mauricio Funes.

