La Caja de Seguro Social (CSS) de Panamá abrirá un centro de especialidades para tratar las secuelas de los pacientes que sobrevivieron al envenenamiento masivo con medicamentos contaminados, que al menos dejo 134 muertos, informó hoy una fuente oficial.
La encargada del proyecto, Celia Cantón, explicó a medios locales que la seguridad social abrirá un centro médico con 33 especialidades para "contener las secuelas de los pacientes para que su salud no siga deteriorándose y contener los gastos que representan para el Estado panameño.
Las declaraciones de Cantón se originaron cuando se cumple este fin de semana tres años de que se dio a conocer las primeras víctimas del jarabe para la tos y otros medicamentos contaminados con el tóxico dietilene glycol y que la CSS lo distribuyó entre los pacientes.
Por su parte, Gabriel Pascual, vocero del Comité por el Derecho a la Salud y la Vida, que representa a las familias de las víctimas y afectados por el envenenamiento, dijo a la prensa que exigirán una pensión vitalicia para quienes quedaron con secuelas y otros beneficios "que les haga la vida un poco más llevadera".
Agregó que "el tiempo nos ha dado la razón. Esto fue un genocidio. La interrogante es saber si hubo mano criminal o fue un error humano".
El Ministerio Público de Panamá, que investiga estas muertes por envenenamiento confirmó el pasado 5 de septiembre que puede haber más de mil casos de envenenados que no fueron incluidos inicialmente en el expediente.
El fiscal encargado del caso, Dimas Guevara, dijo que hay 1.155 posibles intoxicados con dietilene glycol, según el resultado de unas pruebas realizadas por el Instituto de Medicina Legal y Ciencias (IMEL) del Ministerio Público (MP).
Guevara recalcó que se desconoce hasta el momento si algunas de estas más de mil personas han fallecido, y recomendó a los posibles afectados o a sus parientes que vayan a su despacho para tomarles declaración o someterlos a exámenes médicos, según el caso.
El MP llegó a esta conclusión tras analizar 6.774 frascos de medicinas recogidos entre 2006 y 2008 en el país en el marco de la investigación, de los que 1.155 resultaron contaminados con el tóxico y fueron recetados en su momento a igual número de personas.
Estos nuevos posibles intoxicados se suman a las más de 800 personas investigadas hasta ahora, de las que al menos 134 murieron y otras 107 resultaron afectadas, según el MP.
Las pruebas fueron realizadas siguiendo las instrucciones de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que recientemente pidió al MP una ampliación de las investigaciones para "establecer la extensión del daño" ocasionado por las medicinas contaminadas, indicó Guevara.
El fiscal aclaró que esta es sólo una primera lista de personas elaborada a partir de la revisión de 19 cajas, y que faltan otras 123 cajas por analizar.
El escándalo estalló en 2006, cuando se descubrieron numerosas muertes entre pacientes de la CSS que habían consumido medicinas elaboradas con dietilene glycol, no apto para el consumo humano, en lugar de glicerina pura.
Según las investigaciones, el dietilene glycol fue adquirido en China por la empresa española Rasfer Internacional, que a su vez lo reexportó a la panameña Medicom, proveedora de la CSS.
En Panamá hay 17 imputados y sólo permanece detenido ngel de la Cruz, directivo de Medicom.