Esta es la obra más importante que se hará en esta vía desde que Estados Unidos la construyó a principios del siglo XX.
Hoy, un grupo de panameños limpian las calles, intentando borrar los vestigios de la jornada de ayer, pero no ocurrirá lo mismo con la semilla que fue sembrada, y cuyos frutos crecerán a su debido tiempo.
Otros siguen verificando la cantidad exacta de votos, a fin de validar el proceso, del que sólo existen "cifras preliminares", tal como lo ratificaron anoche los magistrados del Tribunal Electoral (TE), quienes informaron que, escrutado el 75,25 por ciento de los votos, el proyecto de expansión fue aprobado por el 78,33 por ciento de los electores, mientras que el 21,67 por ciento lo rechazó. Los primeros números revelan que cerca de 800,000 personas votaron que "Sí" (80%) y unos 200,000 personas respondieron "No" (20%) a la pregunta "¿Aprueba usted la propuesta de construcción del tercer juego de esclusas en el Canal de Panamá?"
Tras la mampara, hubo muchas motivaciones para votar "Sí" al proyecto que pretende ensanchar un Canal que hace seis años es tan panameño como la decisión de ayer.
Al menos 2.1 millones de panameños tuvieron el derecho a decidir en las urnas el futuro de las generaciones venideras, según consta en el padrón electoral, pero un reducido grupo de ellos -alrededor de un millón de ciudadanos- lo hizo; en su mayoría, los de mayor edad.
De ello pudimos constatarnos quienes acudimos a las urnas a ejercer nuestro derecho como ciudadanos o motivados por el ejercicio periodístico; aunque algunas personalidades, como el ex defensor del Pueblo, Liborio García, lo hizo notar durante su paso por el Colegio La Salle, luego de recorrer varios centros de votación.
Los resultados hacen pensar que miles de jóvenes cantaron y bailaron al ritmo del contagioso "jingle" repetido hasta la saciedad en televisión y radio; pero el entusiasmo se disipó al tener que votar a favor o en contra del proyecto nacional. El desarrollo del referendo ha sido elogiado por los observadores internacionales, aunque grupos promotores del "no" denunciaron irregularidades durante las votaciones.
El Gobierno panameño y la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), agencia autónoma estatal que gestiona la vía, han enfatizado que la ampliación es el primer proyecto de dimensión histórica que se ejecutará en la franja acuática bajo administración panameña.
La ACP tiene programado que la obra comience en 2007 y termine en 2014, cuando el Canal cumplirá un siglo de operaciones.
Por el Canal de Panamá pasa el cinco por ciento del comercio mundial, que el Gobierno espera aumentar al 10 por ciento con la ampliación, pues permitirá el paso de buques de mayores dimensiones que los Panamax, los más grandes que pasan actualmente por la vía.
Según la ACP, la obra generará unos 7.000 empleos directos, además de sextuplicar para 2020 los ingresos de la vía, que actualmente son de poco más de 1.000 millones de dólares al año.