En una verdadera fiesta electoral en la que no faltaron las murgas, comparsas y las bandas independientes, se convirtió ayer el VII Congreso Nacional del Partido Revolucionario Democrático (PRD), en la cual Martín Torrijos impuso su liderazgo al lograr que saliera electa casi en su totalidad su propuesta "nómina de consenso".
Desde muy temprano empezaron a congregarse en el Gimnasio Roberto Durán los perredistas que llegaron desde los más alejados rincones del país para emitir su voto y ver de cerca a sus dirigentes.
En medio del calor sofocante y la incertidumbre de muchos que, por primera vez venían a la capital y entraban al vetusto gimnasio, empezó el encuentro al que asistieron más de tres mil perredistas, cifra que supera el 93% de los delegados.
Iniciado el acto, correspondió a Mitchel Doens, uno de los más severos críticos de Martín Torrijos, pagar un alto precio por su comportamiento rebelde de los últimos meses, al recibir el "abucheo" de su vida. No hubo perredista que perdiera la oportunidad de "chiflarlo" y gritarle de traidor para abajo.
Por el contrario, Ricardo Arias Calderón, hoy aliado estratégico del PRD, pero en el pasado dirigente la Democracia Cristiana, partido crítico del brazo político del gobierno militar, recibió el mayor de los aplausos, mientras una foto del general Omar Torrijos que engalanaba la tarima parecía ver con ojos de asombro e incompresión lo que sus copartidarios hacían.
Arias Calderón estuvo acompañado de su esposa, la legisladora Teresita de Arias y la más alta dirigencia de este colectivo. Prácticamente no hubo "verde" que se quedara el domingo en Coronado, todos estaban en el PRD para acompañar a sus aliados del Acuerdo META.
Los arnulfisatas, a pesar de que estaban en la lista de los invitados especiales, no asistieron. El único oficialista que estuvo en el encuentro fue Laurencio Guardia, del MOLIRENA, a quien le tocó recibir de viva voz de Torrijos, las críticas que se hicieron al gobierno por el mal manejo de las licitaciones públicas y la falta de agua potable que afecta a la población.
El expresidente de la República, Ernesto Pérez, el "Toro" Balladares, como sucede habitualmente fue el centro de atención de los periodistas, al momento que se presentó a ejercer el voto, llamó "bochinchoso" a Alex Medela de El Informal y dijo que se sentía "muy feliz" ahora por ser un miembro más del PRD" y se retiró. No le interesó absolutamente nada de lo que sucedió en el Congreso. Llegó a la hora de votar y se retiró una vez lo hizo.