Nación

Abuso a menores es tolerado

En Panamá y Centroamérica los menores explotados sexualmente cargan con la culpa social, no así sus "clientes".


DE NIÑOS todos intentamos huir de algún problema, cubriendo nuestros ojos con las manos, sin que esto hiciera desaparecer el obstáculo. Un estudio, realizado por la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) prueba que los panameños usan el mismo "escape" frente al comercio sexual con menores de edad.
Un alto porcentaje de la población identifica la Explotación Sexual Comercial (ESC) con menores de edad como un delito, pero no denunciaría un caso concreto.
Los organismos internacionales advierten sobre las secuelas en las víctimas -embarazos, infecciones de transmisión sexual, marginación, etc.- pero en Panamá se les señala. No obstante, hay condescendencia con quienes demandan sus "servicios sexuales".
Estas conclusiones se desprenden del estudio "Tolerancia en la población frente al comercio sexual con personas menores de edad en Centroamérica, Panamá y República Dominicana" realizado por el Programa para la Erradicación del Trabajo Infantil de la OIT.
Bente Sorensen, coordinadora subregional del programa de ESC explicó a este medio, que pese a los avances legales logrados en Panamá y los países de la región, faltaba saber cómo percibían a este fenómeno sus habitantes. Los resultados preocupan a la experta.
Al preguntar a una muestra representativa de habitantes de Panamá y países de la región, si sabían que el participar en actividades sexuales comerciales con menores -sexo, espectáculos, pornografía- era considerado un delito en su país, el 97% de los panameños reconoció que si.
En los demás países de la región ningún porcentaje fue menor a 88%, lo que hace pensar que, existan o no leyes, se tiene la idea de que es una actividad clandestina.
Se les preguntó si sabían de un local -casa, prostíbulo, hotel, club, sala de masajes- que ofrezca servicios sexuales con menores. En Panamá el 20% de los encuestados respondió afirmativamente.
Puesto que los resultados son similares en todos los países, los responsables del estudio creen que la ESC con niños y adolescentes es generalizada y tolerada, y beneficia a empresarios.
Para identificar a los "clientes-explotadores", la encuestadora CID-Gallup preguntó a los consultados si "personas como ellos" pagarían por los favores sexuales de un menor. Un 57% de los panameños dijo que no ¿y el 43% restante?
"Cualquier dato por encima de cero es inaceptable. Muestra que la población no ha tomado conciencia de que la ESC implica un delito" detalla el informe.
En nuestro país la Ley 16 de 2004 garantiza, en su artículo 7 reclusión de 4 a 8 años a "quien solicite, demande, obtenga, pague o prometa pagar" a un menor por realizar actos sexuales.
El comercio sexual con menores es ilegal, pero se basa en los principios básicos de economía: la oferta y la demanda.
Sin la existencia de "clientes-explotadores" que demanden los servicios sexuales de menores de edad, esta actividad no tuviese razón de ser; sin embargo, al preguntar a los encuestados "¿quién debe detener la ESC?" éstos le atribuyen la responsabilidad a los propios menores, a sus familias y a las autoridades.
Sólo en el menor de los casos, el "cliente" es la persona señalada como el responsable de poner fin a esta actividad. "Invisibles, totalmente invisibles" se lamentó Sorensen al repasar los gráficos del estudio.
De la región, los panameños llevan el porcentaje más alto de personas que piensan que la responsabilidad es "de la persona menor de edad y su familia". El 71% de los encuestados lo cree y sólo el 4% le otorga responsabilidad al "cliente".
Costa Rica es el país donde se atribuye mayor responsabilidad al cliente-explotador y es de un 8%.
Las respuestas son similares al consultar sobre las causas internas y externas propician la ESC.
De las endógenas o del entorno del menor, en Panamá la mayoría responsabiliza a la pobreza (26.5%), aunque la otras opciones "refuerza la revictimización" revela el informe.
Los panameños le atribuyen la responsabilidad a la familia de las víctimas y hasta a "la vagabundería" de los menores (17.2%).
Entre las circunstancias externas, en Panamá un 42% culpa a "la falta de leyes" y "falta de políticas de protección a la niñez y adolescencia" (20.8%) y sólo un tercio de la población considera que el problema lo provocan los explotadores, lo que las autoridades de la OIT lo atribuyen "a la gran tolerancia social" existente.
Prostitución infantil: "Prostitución" es la compra-venta de servicios sexuales, entre adultos. Un menor no "vende" un servicio, es explotado. Debe decirse "Explotación Sexual Comercial (ESC) Infantil".
Cliente: El término se asocia a una transacción comercial; pero la ESC no es servicio, es un delito.


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251289
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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