El director nacional de Organización Electoral y los abogados del Tribunal Electoral que participaron en el último Congreso Nacional Ordinario del Partido Revolucionario Democrático (PRD) deberán verificar la legalidad de las firmas de los delegados que votaron, según instrucciones del magistrado sustanciador, Dennis Allen Frías.
Los resultados de estas pruebas servirán en el proceso que se inició por la demanda de nulidad que interpusiera el perredista Benjamín Colamarco.
Allen, quien funge como magistrado sustanciador del proceso, solicitó que se determine el número real de delegados que debieron actuar en el congreso, constatar su real acreditación en el evento, determinando cuántos principales y cuántos suplentes, en base a los listados de los observadores designados por el Tribunal Electoral.
También solicita que se compare esa información con el listado de acreditación y votación utilizado por el partido y que reposa en el expediente.
La Dirección Nacional de Organización Electoral deberá certificar igualmente la inscripción continua al 11 de enero de 1998 en el PRD, de los delegados electos internamente y que participaron en el Congreso Nacional Ordinario celebrado el 8 de agosto pasado.