Las personas que habitan en la Cuenca del Canal de Panamá no tienen porque preocuparse ante la posibilidad de que se inunden las áreas adyacentes, pues se estudian otras alternativas, afirmó ayer el subadministrador de la vía, Ricaurte Vásquez.
Recalcó que todavía no se ha tomado ninguna decisión con respecto a la ampliación del Canal y en el caso que se decida será una obra a ejecutar a largo plazo en un período hasta de veinte años.
Según Vásquez, la inundación de estas áreas es sólo una posibilidad. Aunque los embalses no se han descartado, dijo que hay otras posibilidades como la construcción de tinas paralelas para el "recirculamiento" de agua.
Estas tinas, paralelas a las esclusas, permitirían que el agua sea usada en más de una ocasión y no como ahora, que se usa una vez y se vierte al mar.