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ACP niega que peligre su financiamiento internacional


El Estado panameño registra en sus cuentas fiscales los resultados consolidados de la vía interoceánica desde el año 2000, y según la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), a pesar de ello su presupuesto es independiente, lo que garantiza su financiamiento internacional.
Funcionarios de la ACP, que prefieren guardar reserva de su nombre, enfatizaron que la independencia de la entidad está consagrada en la Constitución de la República y en su Ley Orgánica y por ello, el presupuesto de la institución no sólo se aprueba separadamente del Estado, sino que se ejecuta además de manera independiente.
Según la fuente, la presentación de los resultados consolidados que realiza la Contraloría General de la República sigue las normas de contabilidad de caja para los efectos de informar al país sobre datos económicos de las distintas agencias de Gobierno, según las normas de contabilidad gubernamental.
Por su parte, la ACP registra su información financiera de acuerdo a normas internacionales de contabilidad (NICs).
Esta independencia de la ACP, le garantiza capacidad de gestionar financiamiento internacional para llevar a cabo la inversión que requiera su constante proceso de modernización, y la generación de ingresos adicionales, dijo uno de los funcionarios.
En tanto, el viceministro de Economía, Domingo Latorraca, manifestó que la ACP mantiene su autonomía operacional y financiera, lo que descarta reciente declaraciones.
De acuerdo con las cifras que maneja el MEF, y que deben ser consolidadas por la Contraloría, el déficit para el 2002 será de 1.90%.
Otra de las estrategias fue la de lograr infraestructura propia, así como el equipamiento de laboratorios y talleres. De esta forma, se fortalecería la identidad institucional y se lograría un mejor desempeño.
Comenzó por la construcción y mejoramiento de los centros regionales. Se construyó el de Bocas del Toro, una parte del de Chiriquí, todo el de Veraguas, todo Azuero, todo Coclé, todo Chorrera y todo Colón. Actualmente, se trabaja en el mejoramiento del campus central de Panamá.
Por otra parte, cambió la "cultura" administrativa. Montemayor ilustra esto con un ejemplo: "los presupuestos ya no respondían a un listado de peticiones, sino que al personal se le capacitó para formular proyectos, con metas establecidas, requerimientos y aportes de la unidad correspondiente. Así, a través de autogestión y el aporte estatal pudimos modernizar nuestros laboratorios".
En esto apoyó el Estado con B/.5 millones. Además, las facultades y centros regionales organizan conferencias, congresos y realizan estudios e investigaciones por los cuales se cobra y se invierte en equipos de laboratorio y talleres.
Las estrategias incluyeron la proyección de la Universidad Tecnológica en la comunidad para que ésta sea un ente de desarrollo nacional.
Para ello cada facultad, centro regional o centro de investigación celebra un congreso anual, en los que se discuten temas de actualidad con expertos nacionales y extranjeros, a fin de aportar ideas que contribuyan a la solución de los problemas nacionales. En la organización de estos eventos participan activamente los estudiantes, al punto que en el 96 participaron 800 del exterior.
Otra de las estrategias de Montemayor fue la de vincular a la universidad con los sectores público y privado. De ahí que se firmaran 150 convenios para el desarrollo de programas que permiten el desarrollo de la Tecnológica.
Entre éstos mencionó el firmado con la Politécnica de Madrid, mediante el cual esta universidad envía a Panamá a profesores. Lo mismo se hizo con Francia, a donde van profesores panameños a estudiar doctorados.
Montemayor destacó que impulsó la autogestión, para fortalecer el presupuesto de la universidad. Para lograr ese objetivo creó la Fundación Tecnológica de Panamá, que permite hacer trabajos, incluidos diseños de estructuras, con la agilidad que requiere un cliente.
El pasado año, esta fundación generó unos 500 mil balboas, lo que se usó para equipamiento de la universidad.
Los convenios también son mecanismos que generan ingresos, todo bajo la lupa de la Contraloría General de la República. Se creó además una Asociación de Egresados.

Para el ex rector, es necesario que la Tecnológica no sólo transmita conocimientos, sino que los adapte y los genere.
Para lograrlo, se ha invertido en la capacitación doctoral del personal. "Cuando nosotros llegamos aquí había tres doctores en el campo de la ingeniería, ahora hay 27 doctores, más otros que se están preparando", informó. Con esto se fortalece la capacidad de generar conocimientos, precisó.
Para él, la definición de la Universidad es formar un recurso humano integral, que genere, transforme y transfiera ciencia y tecnología, a fin de promover el desarrollo económico, social, cultural y tecnológico del país como misión institucional.
Montemayor informó que la universidad creció tanto, que a inicio de los 90 se dictaban 50 carreras, entre técnicas, de licenciatura, postgrados y maestrías. Hoy se imparten 87 en niveles técnico, licenciatura, postgrados y maestrías.
Próximamente se ofrecerá un doctorado en Tecnología para la Industria, producto de un acuerdo con la Universidad Politécnica de Madrid.
Con el Tecnológico de Florida se está ofertando la carrera de aviación, como carrera regional, que se ofrecerá a Centroamérica, el Caribe y parte de Sur América.
Unos 150 estudiantes de América Latina estudian en la Tecnológica, dado que ésta se encuentra en una etapa de internacionalización de la universidad, informó Montemayor.
En ese marco, esta casa de estudios superiores participa con otras universidades en el desarrollo conjunto de programas, entre ellas de Francia, Arizona, Japón y España.

Montemayor rechaza que haya habido injerencia de política partidista en la Tecnológica. A eso se debe su eficacia, según su juicio, porque allí la labor de investigación y la carga académica da poco tiempo para "otros quehaceres políticos" más beligerantes.
"El tipo de formación de nuestros estudiantes y profesores facilita el análisis, la lógica, por lo que cuando existe un problema, sólo hay que sentarse a analizar sus causas. Si la persona se sienta a analizar, ya tiene ganada la mitad de la batalla", puntualizó el ex rector. Esto no ocurre en otras universidades porque su formación es más dogmática.
Con los grupos estudiantiles que suelen enquistarse en el poder y apoyando la figura de su rector, Montemayor enfatizó que en la Tecnológica sólo hay un centro estudiantil que una vez al año se somete a elección anual. El grupo que resulte favorecido administra el centro de estudiantes. No hay un número plural de centros, lo que facilita el trabajo conjunto.
Manejan, no obstante, fondos orientados a proyectos de modernización de la universidad.

 
"Mi mayor éxito ha sido lograr un equipo humano de muy buena calidad para la Universidad Tecnológica. Preparar a la gente para que enfrente los retos y desafíos de la educación superior". Ese también fue su mayor desafío.
También tuvo sus tragos amargos, según manifestó a este medio. No pudo negar que ha enfrentado problemas por "haber tocado el bolsillo de la gente".
Así, reconoció que una de sus mayores dificultades durante los 12 años como rector la enfrentó cuando logró, hace ocho años, la aprobación en el estatuto universitario de que para promocionarse como profesor titular cada cinco años, el aspirante tenía que hacer ejecutorias en investigación. Un punto por año, para ser más específico.
"Eso para mí era, es y seguirá siendo algo fundamental para el desarrollo de una universidad tecnológica", enfatizó.
Se aprobó. Sin embargo, cuando el tiempo pasó afectó a algunos docentes que no pudieron reclasificar porque no desarrollaron los puntos de investigación. En consecuencia, se produjo un movimiento de tal magnitud que pudo haber causado una desestabilización de la universidad y fue necesario replantear el asunto.
Lamentó que la propia dirigencia estudiantil estuvo de acuerdo en que se derogara ese punto del estatuto universitario. "La verdad es que me dolió mucho... mucho", recalcó, al tiempo que insistió sonriente en que "aprendí que cuando a la gente se le toca el bolsillo...".


Otro punto de lo que se considera orgulloso se relaciona con el patrimonio universitario, toda vez que cuando asumió el cargo la universidad contaba con un patrimonio de B/.7 millones, que se incrementó a más de 80.
"Tenemos ahora mismo una universidad con bases sólidas para proyectar, con una infraestructura básica y una buena actitud del personal", resaltó visiblemente emocionado este académico.
Ponderó algunos de los programas de la Tecnológica, como el de la universidad virtual, mediante el cual estudiantes de diversas provincias o incluso del exterior, pueden acceder, simultáneamente, a una materia dictada por un profesor que esté en otra provincia a través de la computadora. Todos pueden incluso, interactuar.
La estrategia del presente y del futuro ya no será aquélla en que la gente asiste adonde está el conocimiento, sino que el conocimiento va a donde está la gente, manifestó. Hacia eso se encamina esta universidad, que ya tiene unos 40 profesores entrenados para este fin.
Siguiendo esa línea, ya es posible que cualquier interesado en matricularse en la Universidad Tecnológica, lo haga con sólo acceder a su página web. También el curso de capacitación está en línea.

Héctor Montemayor informó a este medio que después del 3 de febrero, cuando tomó posesión el nuevo rector, continuará trabajando en la Tecnológica, específicamente en el área de las vinculaciones internacionales que faciliten el intercambio de conocimientos. También se dedicará a su empresa de consultoría, la que ha estado cerrada durante estos 12 años.
Rechazó de plano una futura reelección. "No me veo de nuevo en estos avatares", aseguró.

 

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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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