Feliz y contento se siente el expresidente de la República, Ricardo Martinelli Berrocal, con la inaguración del nuevo juego de esclusas del Canal de Panamá, por el hecho de que hemos sido los panameños los que estamos administrando en forma eficiente la vía interocéanica, así como tomamos la decisión de expandirlo con nuestros propios recursos, en forma exitosa.
El costo final de la obra no es lo importante en este momento, señaló el exmandatario, sino los aportes directos que generará a la economía nacional este megaobra, inaugurada en el día de hoy. “La obra mas cara es la que no se tiene”, enfatizó Martinelli, quien considera importante que las nuevas generaciones se formen en las actividades conexas que crecerán en forma paralela al canal, como los abanderamientos de naves, empleos para trabajadores del mar, servicio de abogados, bancarios y la expansión del área portuaria, así como la proyección del centro logístico hacia el Este de Estados Unidos y el Caribe.El expresidente mencionó que gran parte del beneficio será por la imagen que proyecta en sí el Canal, la obra más icónica del país, y a pesar que el atraso de la ampliación, mermará las proyecciones económicas que se esperaban, es un importante aporte de recursos que entran en forma directa al fisco.
Para Martinelli, si de él hubiera dependido, el primer tránsito por el tercer juego de esclusas se lo hubiera otorgado a un barco norteamericano, por todo lo que significó los Estados Unidos en la construcción de la llamada “octava maravilla del mundo”. “Le debemos mucha a Estados Unidos. Hay que darle las gracias a quien te ayuda”, recalcó el exmandatario que no le daría importancia a versiones sobre un posible conflicto diplomático ante el hecho de que el primer barco en pasar el canal ampliado haya sido de China continental.