@josechacon18
Los gremios u organizaciones de la sociedad civil, activistas, ambientalistas y demás críticos de gestiones gubernamentales que aceptan un cargo gubernamental no deben dejar de seguir su lucha activista, indicaron fuentes consultadas.
En el caso del constitucionalista Miguel Antonio Bernal, el problema no es ser nombrado en el Gobierno, sino callar y apadrinar las situaciones que en un momento dado criticaron estas figuras públicas.
“El detalle es que esas personas que decidan trabajar para un gobierno o partido político, inmediatamente deben dejar de aparecer en medios o actividad como integrantes de la sociedad civil y ponerse el sombrero de funcionario”.
En tanto, el analista político Mario Rognoni aseguró que quienes acceden a laborar para un gobierno no significa que deben mantener una posición sumisa y que de ser así, la ciudadanía pierde la confianza en ellos.
“Claro que les afecta porque pierden credibilidad ante la ciudadanía; ellos están obligados a defender sus ideales aunque sean gobierno”, puntualizó el analista.