Nación

Acuerdo garantizará vigilancia en Coiba

Con el convenio se busca establecer una protección efectiva en los mares de Latinoamérica, principalmente del Corredor Biológico del Pacífico, establecido durante la pasada Cumbre de la Tierra de Johannesburgo.


Con la labor de patrullaje ya han sentado precedente en Costa Rica. Un pescador, pese a la ausencia de leyes específicas que sancionen la pesca ilegal, fue condenado a prisión por seis años por estas práctica en las Islas Cocos. Un artículo del Código Penal costarricense fue el argumento jurídico.
Marcela Vargas, coordinadora de Comunicación de la Fundación MARVIVA, reveló detalles a El Panamá América del acuerdo que se firmará hoy entre esta Organización No Gubernamental y la Autoridad Nacional del Ambiente, por parte del Estado panameño.
Ahora le toca el turno a Panamá. Con el convenio se busca establecer una protección efectiva en los mares de Latinoamérica, principalmente del Corredor Biológico del Pacífico, establecido durante la pasada Cumbre de la Tierra de Johannesburgo. Es así que la Isla de Coiba, en la provincia de Veraguas, es eslabón fundamental de la cadena.
MARVIVA inicia operaciones en la Isla Cocos, mencionó Vargas, al tiempo que reiteró que "la idea es continuar por el corredor que está conformado además por Gorgona y Malpelo (Colombia) y Galápagos (Ecuador)".
Se trata de una organización financiada exclusivamente con aportes del sector privado y la ciudadanía. La protección que adelanta MARVIVA se lleva a cabo mediante barcos y lo que sucede en Costa Rica y la mayoría de los países es que no existen los recursos para monitorear eficientemente las áreas marinas protegidas.
En la Isla Cocos, parque nacional y patrimonio de la humanidad, hay un sistema de guardaparques, sin embargo, éstos no disponen de la logística para salir y cuidar las 12 millas del área protegida. "MARVIVA aporta embarcaciones con su propia tripulación corriendo con los gastos de mantenimiento y personal para evitar pescas ilegales".
Los resultados ya se pueden evidenciar, sostiene Vargas, puesto que algunas empresas de turismo han dado fe de un aumento de las especies, máxime en estos meses de agosto a octubre. Una estrategia similar será puesta en práctica en Coiba. La base de operaciones estaría ubicada en la zona sur del país, Golfito y por la distancia, resultaría factible para los patrullajes. Los barcos tienen capacidad para tres tripulantes. A juicio de Vargas, MARVIVA se presenta como un facilitador y con el acuerdo, se logra legitimar el actuar de ésta última ante las autoridades panameñas.
MARVIVA se encarga además de la asesoría legal y el seguimiento de los procesos. Igualmente se orientará a mostrar a Coiba "como verdadero santuario marino", como lo define Vargas. Para tal fin, adelantó, se prepara en la actualidad un documental sobre la isla y sus especies que será presentado para el Centenario de la República como un aporte de la fundación.
La embarcación que custodiará las aguas de Coiba está equipada con tecnología avanzada de monitoreo y su tripulación está preparada para colaborar con la documentación de las actividades marítimas ilegales en un trabajo conjunto con los funcionarios panameños pertinentes, según consta en un comunicado entregado a El Panamá América.


En tanto, añade, MARVIVA concentrará esfuerzos en un futuro en el Programa Ecorregional del Arrecife Mesoamericano, el cual es una iniciativa del Fondo Mundial para la Naturaleza para el manejo del segundo más grande arrecife.


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133024
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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