La señora Nicolaza Vásquez de Díaz y su esposo Toribio Díaz, regresaban de visitar a su hija que se encuentra en la Caja de Seguro Social (CSS) cuando el auto del abogado Carlos Jones chocó el taxi donde iban.
El abogado fue atendido en una ambulancia y luego remitido al hospital Santo Tomás donde se practicaría, entre otras pruebas, la de alcoholemia, pero este decidió darse a la fuga por una de las puertas del nosocomio.
El fiscal auxiliar, Luis Martínez, luego de hacer esperar a los medios siete horas, dijo sin mencionar a Jones, que se investiga por homicidio culposo a un "presunto responsable". Agregó que se le practicaba pruebas médicas entre ellas la de alcoholemia.
Se conoció que cuando las autoridades allanaron la casa del abogado, su esposa la fiscal Geomara de Jones se alteró.
Por su parte, Toribio Díaz hijo de los occisos se presentó a la Fiscalía Auxiliar para presentar una denuncia penal contra Jones. Díaz expresó que teme que al tratarse de un abogado reconocido no se le sancione.
Dijo que para los malhechores el proceso de obtención de armamentos, es más económico y la entrega es inmediata, versus cuando se cumple con los requisitos y medidas de seguridad.
En Panamá, el 2.5% de los crímenes a mano armada han sido perpetrados con armas lícitas.
Las rutas de trasiego de armas ilícitas están relacionadas a los conflictos armados externos, y en el caso de nuestro país, aún persisten armas de guerra que quedaron diseminadas tras la invasión de 1989.