La crisis política en el oficialista Partido MOLIRENA se intensificó ayer, luego que el dirigente provincial de ese colectivo en Herrera, Bernabé Hernández, acusara a su presidente, Jesús Rosas, de utilizar la investidura gubernamental de al menos dos ministros de Estado y otros tantos directores de entidades autónomas, para hacer presión y ganar adeptos en la zona a favor de su línea política.
Manifestó que incluso la ministra de Educación, Doris Rosas de Mata, hermana del presidente del MOLIRENA, no sólo se presentó a la reunión que realizaron miembros del partido en Herrera, sino que ordenó traslados de educadores para ganar simpatizantes.
"No sólo soy yo el que está descontento por lo que está haciendo el presidente del Partido MOLIRENA, Jesús Rosas, sino una gran cantidad de miembros a nivel nacional, incluyendo al primer vicepresidente de la República, Arturo Vallarino, quien se muestra preocupado", precisó.
Agregó que como Rosas por sí solo no podía conseguir los votos para presidir la junta provincial del MOLIRENA en Herrera "se trajo a la reunión a la ministra de Educación, al ministro del MIVI, al viceministro de Educación, al director del Banco Hipotecario y a la directora de la Lotería para hacer nombramientos en ese mismo encuentro".
Señaló además, que incluso la ministra de Educación, aprovechó la reunión para realizar traslados de educadores que son familiares de los convencionales, con el fin de captar los votos ese día.
Por su parte, la ministra de Educación rechazó que la política partidista esté inmiscuida en su trabajo gubernamental.
"Yo fui a un almuerzo que se me invitó, donde fui a atender a la gente, a los educadores para escuchar la problemática de esa región y voy a seguir haciéndolo en todas las provincias, porque esto no se hace con fines políticos, sino para comunicarme con los docentes provinciales y escuchar sus planteamientos", dijo.