En Panamá dejó de existir un grande del periodismo a nivel nacional, Don Ricardo Lince, quien falleció el 30 de noviembre y su deceso constituye una irremplazable pérdida.
Dotado de una envidiable inteligencia y de una tenacidad sin límites, Lince mantuvo su obra creadora siempre que pudo.
Lince no sólo dedicó más de 50 años de su vida al periodismo, sino que además fue secretario general del Sindicato de Periodistas de Panamá y pionero en la creación de la Escuela de Periodismo, en la Universidad de Panamá (UP).
También fungió como director del diario el Panamá América.
Este gran genio de la pluma generó varias obras entre ellas: “Aporte para una legislación de prensa”, la cual fue ganadora del premio José Gabriel Duque, de la revista Lotería.
En la misma el desaparecido periodista hizo énfasis en que el periodista no debe prometer permanecer en silencio en temas que el público tiene derecho a mantenerse informado. Aunque tampoco debe violar las confidencias, porque tanto el periodista como el diario lesionarían la profesión.
Los ejemplos anteriores son más que suficientes para demostrar la energía creadora de Lince, la cual sólo cedió ante el llamado al cumplimiento de la inevitable ley biológica.
Ante el desenlace de su vida queda el consuelo de su bella obra como genial periodista, compañero y amigo. Facetas en las cuales se fundará el quehacer de los que en esta época y en las venideras se consagrarán a servir a sus semejantes, por diferentes vías.