Nación

Adiós a las viejas barracas que hay en Panamá y Colón

Los inmuebles reposeídos se han destinado a familias con viviendas deterioradas, con énfasis en la atención a grupos vulnerables que incluyen discapacitados.


En la ciudad de Panamá, una gran cantidad de inmuebles permanecen en mal estado físico, donde los residentes se exponen al peligro, pues en cualquier momento pueden desplomarse y dejar un saldo de afectados producto del incidente.
Ante esta realidad, el Ministerio de Vivienda (MIVI), a través del Departamento de Prevención y Mitigación de Riesgos hace los esfuerzos para dejar la capital libre de barracas.
Durante los últimos 17 meses, la institución demolió unos 46 inmuebles en mal estado físico en las provincias de Panamá y Colón, cuyas estadísticas revelan que en los vetustos caserones pesaba una resolución de condena, en donde habitaban unas 912 familias en situaciones precarias.
El informe suministrado por la Dirección de Ingeniería y Arquitectura y de Desarrollo Social destaca que unas 28 estructuras desvencijadas e insalubres fueron derribadas en la provincia de Panamá, mientras que en la provincia de Colón se eliminaron 18 viejos caserones.
Entre esas se mencionan la Casa de Mimbre (Calidonia), La Cucaracha (El Chorrillo), la Casa Miller (Juan Díaz), El Palomar (Santa Ana), Paco Achurra (Pueblo Nuevo) y los inmuebles No. 2013, 7047, 13184 y 9139, entre otros.
Un total de mil 104 personas de ambas provincias fueron reubicadas en soluciones permanentes y progresivas a través de los programas habitacionales e hipotecarios del sector privado.
Ante los casos de contingencia (desastres naturales), el Estado recurrió a la construcción de viviendas nuevas, rehabilitación y restauración de inmuebles y el otorgamiento de certificados de asignación de lotes.


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223931
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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