Nación

¿Adiós a los tranques en la Balboa?


POCOS detalles técnicos hay todavía del megaproyecto de extensión del Corredor Sur, los que deberán conocerse cuando se licite la obra, sin embargo, está claro que tiene un solo propósito, reducir el congestionamiento vehicular en los sectores de Punta Pacífica, Punta Paitilla y la avenida Balboa.
Se trata de una obra cuya longitud se ha estimado en siete kilómetros y que se extenderá hasta el Mercado del Marisco para luego continuar hasta El Chorrillo, "sin afectar el concepto de Patrimonio de la Humanidad".
Eso es en lo que han coincidido arquitectos y representantes de la empresa mexicana de Ingenieros Civiles Asociados S.A. (ICA), encargada del proyecto y de las pruebas geológicas para determinar si era factible construir un túnel debajo de Casco Antiguo de la ciudad.
También se pretende que el túnel sea una conexión más directa con el puente de Las Américas para beneficio de quienes van y vienen del interior del país, así como para llegar al Aeropuerto Internacional de Tocumen.
El viceministro de Obras Públicas (MOP), Luis Manuel Hernández, dijo que en principio pretendían darle la vuelta al Casco Antiguo, pero que las autoridades de Patrimonio Histórico rechazaron la propuesta por no considerarla viable.
Fue entonces que surgió la alternativa de construir un subterráneo para evitar que el barrio de San Felipe sea sacado de la lista de Patrimonio Histórico de la Humanidad.
Según Hernández, la alternativa es ambiental y urbanísticamente viable, ya que tiene como principal objetivo resolver el congestionamiento vehicular que se agrava con el aumento del tránsito, debido a la construcción de nuevos edificios en la avenida Balboa y Paitilla.
Igualmente la ampliación del Corredor Sur establece un área para las colectoras que serán construidas como parte del proyecto de saneamiento de la bahía de Panamá.
"Esta obra será un ícono importante para el país", señaló el viceministro al referirse a los resultados que tendrá el proyecto.
Sin embargo, para el urbanista Álvaro Uribe, existen inconvenientes que desconocen las autoridades.
Lo que dice es que es necesario resolver el alineamiento con el que contará la bahía de Panamá, una vez finalice el proyecto y que una vía de tránsito rápido frente al mar corta los lugares de accesos al espacio público.
El urbanista reconoció que la obra agilizará el flujo vehicular en la avenida Balboa, pero que no es suficiente, debido a la gran cantidad de automóviles que transitan por el centro de la ciudad.
Por otro lado, el Club de Yates y Pesca y el Hotel Miramar podrían verse afectados.
Al respecto, José Batista, director general de desarrollo urbano del Ministerio de Vivienda (MIVI), señaló que ya han sostenido conversaciones con las partes involucradas.
En cuanto al Club de Yates y Pesca, Batista indicó que lo más probable es que sea removido fuera de la cinta costera.
Recientemente Panamá América conversó con el presidente del Club, Pedro Meilán, quien se mostró de acuerdo con el proyecto.
Según datos de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre, en la ciudad hay 250 mil vehículos particulares, 26 mil taxis y 1, 800 buses grandes y pequeños.
En horas pico (6: 30 a 8: 00 de la mañana) llegan a coincidir en un mismo sentido en la Transísmica, unos 14 mil usuarios del transporte público.
El promedio de viajes diarios es de un millón.
Un grupo de estudiantes de arquitectura de la Universidad de Penn State trabaja en Panamá en una propuesta para convertir El Chorrillo y San Felipe en un área de desarrollo turístico, una vez inicie la extensión del Corredor Sur.
La construcción de canchas deportivas es una de las alternativas que pretenden impulsar en el populoso corregimiento.
El arquitecto Ariel Espino, de la Oficina del Casco Antiguo (OCA), señaló que la propuesta no es oficial y que ésta podría cambiar.
"Estos estudiantes están trabajando con nosotros en un ejercicio de planificación para el área, pero no hemos llegado a oficializar el proyecto", reiteró.
Espino dijo que la OCA tiene un convenio con la Universidad de Penn State. Ellos (los estudiantes) vienen por periodos de tres semanas a Panamá para recibir un curso sobre temas del Chorrillo y San Felipe.
Además, realizan sus estudios de campo para terminar el proyecto en su país y luego, presentar una propuesta formal.
Espino aclaró que no se pretende desalojar a moradores de El Chorrillo y San Felipe.
"Lo que se quiere es construir más viviendas en sectores baldíos, mejorar las áres públicas y la ejecución de nuevos parques", enfatizó.
De oficializarse la propuesta de los estudiantes de arquitectura de la Universidad de Penn State, un relleno para las áreas deportivas y una nueva isla será parte de la inversión, tal como se pudo conocer.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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