Nación

Adiós a víctimas de la violencia


En Curundú, el obispo auxiliar José Domingo Ulloa admitió durante la homilía en el sepelio de los niños Kyara, Félix y Lauryn, que la muerte es dolorosa.
"Pido que cese la violencia de los violentos", expresó monseñor.
Las palabras del sacerdote iban calando en los presentes, en su mayoría niños pobres y descalzos, quienes con inocencia escucharon al sacerdote católico y acompañaron a los que fueron sus amiguitos, con lágrimas en sus rostros.
"Recemos por los victimarios; que éstas sean las últimas víctimas de esta espiral de violencia", dijo Ulloa, quien no paró de referirse a la escalada de violencia en este sector de la capital.
El mensaje no fue sólo para la comunidad, el obispo hizo un llamado de atención hacia el gobierno, el que debe ser más coherente en lo que dice y hace; hacia las escuelas las cuales deben ocupar un papel activo en la educación de los más vulnerables; y los medios de comunicación los cuales deben asumir una gran responsabilidad al momento de informar.
Magdaleno Bethancourt tras lo acontecido se preguntó "¿hasta cuándo seguirá la violencia?". Recordó la muerte del niño Bryan, producto de las balaceras.


fecha edicion
old id
272573
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América