Desde mañana, el Instituto Panameño Autónomo Cooperativo (IPACOOP) administrará provisionalmente la cooperativa bananera de Puerto Armuelles, y el próximo domingo se elegirá la nueva directiva del sindicato, con lo que se pone fin a la huelga obrera de cinco días que dejó pérdidas por un millón de balboas.
Como acuerdo del fin de huelga, los obreros lograron el compromiso de que se realice una auditoría a los bienes del Sindicato de Trabajadores de la Chiriqui Land Company y empresa afines (SITRACHILCO), dirigido por José Morris, a quien sacaron de la presidencia de ese gremio.
Morris no podrá entrar más a las bananeras como dirigente de SITRACHILCO ni como presidente de la Cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles (COOSEMUPAR). Por ahora el veterano sindicalista será una asociado más de la cooperativa.
El acuerdo logrado después de 20 horas de negociación, fue firmado a las 2:00 p.m. de ayer en La Concepción, Bugaba, entre la directiva interina del SITRACHILCO, escogida en la asamblea general del pasado 3 de marzo, y la Comisión de Alto Nivel designada por el Gobierno Nacional como mediadora.
En lo que se denominó la Declaración de Bugaba se acordó reconocer la Junta Directiva interina, escogida el 3 de marzo de 2004. El Ministerio de Trabajo (MITRADEL) inscribirá el acta cuando se completen los procedimientos legales.
Mañana se hará un inventario completo de los bienes del sindicato con un notario y auditores del MITRADEL, para que posteriormente la directiva interina los reciba.
La junta directiva provisional junto a funcionarios del MITRADEL aprobarán el martes un reglamento de elecciones y escogerán a un Tribunal de Elecciones, para realizar los comicios el 21 de marzo.
Un día después, la directiva provisional deberá entregar los bienes del sindicato a la junta electa.
Completada esta fase, la Contraloría General y el MITRADEL iniciarán una auditoría de los bienes del sindicato con un contador público autorizado, designado por la junta directiva. El examen de la situación financiera abarcará desde el 2003 hasta la fecha, y posteriormente se hará otro que abarcará de 1998 al 31 de diciembre del 2002.
En la Declaración de Bugaba se señala que por más de cinco días la actual directiva de COOSEMUPAR R.L. no ha podido hacerle frente a sus obligaciones, por lo que se solicita la intervención del Instituto Panameño Autónomo Cooperativo para asegurar los activos, particularmente las plantaciones de banano amenazadas por las plagas y por la falta de mantenimiento, y de esta manera garantizar los compromisos de exportación de la fruta, el salario de los trabajadores y las obligaciones con los proveedores.
También se reconoce la obligación de afiliar a la cooperativa a todos los trabajadores sindicalizados, cumpliéndose así el mandato contenido en el Acuerdo Marco de abril del 2003. Las partes acuerdan que no habrá persecución ni despidos a los directivos de la cooperativa ni a los representantes sindicales, y mucho menos habrá represalias o demandas contra los participantes en la protesta.
La directiva del sindicato someterá a votación, mediante Asamblea General de los agremiados, el momento en que los bienes del sindicato se integrarán al patrimonio de COOSEMUPAR R.L., dentro de los próximos 7 meses.
En la tarde del viernes los miembros de la directiva interina accedieron a reunirse con la comisión gubernamental integrada por el contralor de la República, Alvin Weeden; los ministros Jaime Moreno y Joaquín Jácome, de Trabajo y de Comercio e Industrias, respectivamente; la directora del Banano, Diana Kieswetter de Alemán; y el gerente de Crédito del Banco Nacional, Roberto Barragán. El encuentro tuvo lugar en las oficinas de COOLECHE, en el distrito de Bugaba.
Las negociaciones se iniciaron a las 5:45 p.m. del viernes y sólo fueron interrumpidas por cortos recesos pedidos por los trabajadores para consultas internas.
Lea en la A2: Fin a huelga tras maratónicas negociaciones.
Durante las negociaciones se presentaron diversas propuestas, tanto de la Comisión de Gobierno, como de los trabajadores, incluso de José Morris Quintero y su comitiva, quienes no estuvieron presentes en la reunión por razones de seguridad personal.
En la madrugada del sábado los dirigentes de la directiva provisional, representados por el obrero Cornelio Quintero, asesorados por tres legisladores del sector de Puerto Armuelles y el abogado Álvaro Muñoz, redactaron una propuesta con los requisitos exigidos por la Comisión de Gobierno, la que debía ser firmada por José Morris.
Seguidamente, la comisión viajó a la ciudad de David, para negociar con Morris, pero luego de dos horas, no se obtuvo la firma del presidente de COOSEMUPAR. Morris alegaba que no les garantizaba su seguridad personal ni laboral; aceptaban renunciar a la dirigencia del sindicato, pero mediante nuevas elecciones.
Ayer la situación estuvo más difícil, por la cantidad de trabajadores que dijeron sentirse ignorados y burlados por los negociadores, quienes les prometían culminar el proceso pero pasaban las horas y no se tenía nada concreto.
Como medida de presión, cerraron la carretera Interamericana y cortaron el acceso a Barú. Sin embargo, por la mediación del contralor Alvin Weeden se abrió la vía y los obreros, que tenían varios días sin comer ni dormir, decidieron esperar unos minutos más.
Aproximadamente cinco minutos para las 2:00 p.m. de ayer llegaron los ministros con instrucciones presidenciales y el documento oficial al que sólo le faltaba la firma para culminar con el agobiante proceso de negociación, aunque no se contara con la aprobación de Morris Quintero.
Al final, Cornelio Quintero, secretario general interino de la asociación de trabajadores bananeros, agradeció a la Comisión de Alto Nivel por el apoyo para resolver el conflicto y se comprometió a trabajar desde hoy para recompensar los días perdidos y sacar adelante la Cooperativa COOSEMUPAR R.L.