Mediante un contrato de arrendamiento a tres años por un valor de 2.3 millones de balboas, los salones de operaciones de los principales centros hospitalarios de la Caja de Seguro Social comenzaron a ser dotados con modernas máquinas de anestesia de última tecnología.
Para el área metropolitana se recibieron 9 máquinas electrónicas, y en el interior del país se asignaron 16.