Los primeros en vandalizar fueron los estudiantes de la Escuela Artes y Oficios, y horas después los del Instituto Nacional.
No habían terminado de cuantificarse los daños, cuando el viernes imitaron estas acciones los tres colegios oficiales de Paitilla.
Uniformados de la Escuela Profesional Isabel Herrera Obaldía, el Colegio Richard Newman y el Instituto José Antonio Remón Cantera, sembraron terror en horas de la tarde, en la vía Israel.
La primera en denunciar que no salieron a las calles por iniciativa propia, sino estimulados por adultos, fue la presidenta de la Asociación de Padres de Familia, Aixa Gómez, quien asegura que así lo informan los propios estudiantes.
Los del Artes y Oficios dijeron que protestaban por reparaciones que necesita el plantel, según Gómez, a sabiendas de que se ha hecho esfuerzos para adecuarlo.
Los del Instituto, supuestamente en reclamo de que no se les dio participación en cuanto a la celebración de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), mientras que los de Paitilla, por "viejas rencillas".
Todas estas fueron cortinas de humo, según Gómez, aduciendo que "hemos tenido información de que hay personas azuzándolos para salir a las calles".
"Sabemos que hay grupos de estudiantes que responden a estos llamados y sabemos que sí hay gente adulta detrás de todo esto", aseguró, sin dar más detalles.
El ministro de Educación, Miguel Angel Cañizales, fue mucho más allá de los señalamientos generales de Gómez.
Este se refirió directamente a los docentes, pero apoyándose en denuncias de padres de familia.
"Los padres de familia denuncian que hubo elementos ajenos a las escuelas, infiltrados entre los estudiantes, así como hay profesores que han ofrecido notas a cambio de que salgan a las calles a protestar", dijo.
Aseguró además de las calificaciones, que el ofrecimiento de dinero estuvo de por medio, todo motivado por intereses políticos.
"La prueba es que los mismos profesores no quieren dar la lista de los estudiantes que vandalizaron", detalló.
Las acusaciones no sacaron de casillas al secretario de ASOPROF, Andrés Rodríguez, quien dijo que esto no tiene razón de ser.
"Se sabe muy bien que en el Artes y el Instituto han quedado semillas de movimientos estudiantiles, que pelean y luchan por la política educativa", expresó.
Además admitió que sí hay influencias externas, pero son las bandas y el tráfico de drogas, a los que se unen con el ánimo de obtener facilidades económicas.
"Para nadie es secreto que muchos de estos estudiantes tienen problemas en sus hogares, lo que se agrava porque en las escuelas no hay profesionales de apoyo para ellos", dijo.
Aseguró que es una falacia que haya gabinetes psicopedagógicos, y que poco a poco se han eliminado las horas de orientación. "Las escuelas donde hay psicólogos es porque tienen materias en que se necesitan".
Rodríguez dice que la solución no es expulsar a los estudiantes que vandalizan, sino crear un centro especial en donde puedan resocializarse el tiempo que sea necesario. Esto es avalado por Aixa Gómez.
Al respecto, Cañizales dice que ésta no sería la solución, sino una alternativa momentánea. Lo que se requiere es crear consciencia en los padres de familia.