El maltrato, a manos de familiares y cuidadores/as, es uno de los principales problemas que afecta a la población de edad avanzada en nuestro país que es de 117,000 personas y para el año 2020 se duplicará, informó la Sra. Ana Teresa de Gómez, Presidenta de la Federación Nacional de Asociaciones de la III Edad.
Por Decreto 9 de 30 de octubre de 1978, anualmente se celebra en Panamá la Semana de la III Edad en noviembre con diversas actividades de concientización sobre el respeto y atención que merecen los/las adultos/as mayores.
De acuerdo con la Sra. de Gómez, el alto costo de los medicamentos y su escasez es otra anomalía que hay que superar, al igual que mejorar la calidad de los servicios de los albergues privados ya que algunos de éstos no reúnen las condiciones necesarias y los precios no están al alcance de jubilados y pensionados.
El abandono de que son víctima las personas de edad avanzada en el país es motivo de preocupación, planteó la entrevistada, quien añadió que se da más entre los hombres. Por otra parte, la falta de viviendas y facilidades para la movilización sin riesgos de estas personas en edificios y avenidas es otro tema del que hay que ocuparse, a juicio de la Sra. de Gómez, quien dijo que esperan que el gobierno nacional les done el terreno para la Ciudadela de la III Edad en el área revertida.
Por su parte, la Dra. Zulema Sucre, de la Dirección del Adulto Mayor del Ministerio de la Juventud, la Mujer la Niñez y la Familia coincidió en que personas de edad avanzada son víctimas de maltrato en sus hogares y en otros sitios y dijo que se reciben denuncias anónimas y otras por personas que conocen de este abuso. Para ello en el Ministerio existe una línea, el 279-1526, donde se atienden las denuncias y las trabajadoras sociales y psicólogas le dan seguimiento y levantan un expediente social. Luego, se toman las acciones correctivas del caso. La política ministerial propende hacia un mayor énfasis en la supervisión de los albergues y hogares, explicó la fuente, quien agregó que se trabaja en programas de albergues temporales donde se brinde atención diaria a personas de edad avanzada en situación irregular.
Ella lamentó la negligencia de que son objeto por parte de la sociedad y hasta de sus familias muchos adultos mayores y recordó que por el aporte que dieron en sus años mozos y madurez, deben ser tratados con dignidad y sólo ser enviados a albergues u hogares cuando sus familiares no se pueden ocupar de ellos/as. El Ministerio determina si se amerita o no la institucionalización.
Entre los grandes logros en beneficio de la III Edad se destacan la creación del Consejo Nacional del Adulto Mayor, dijo la Dra. de Sucre.
La sociedad es responsable de ayudar a que las personas de edad avanzada vivan serenamente y en condiciones de bienestar integral, conservando el gusto por la vida, los años que el Señor les haya deparado, dijo, por su parte, el Rvdo. José Germán Escamilla, durante la misa que ofició ayer en la mañana en la Basílica Menor de Don Bosco, en que leyó pensamientos y reflexiones sobre la III Edad ante cientos de adultos/as mayores del país y familiares.
Resaltó el hecho de que las personas de edad avanzada se han gastado por la sociedad y sus familias y éstos deben retribuirles tales atenciones. Asimismo, dijo que por el servicio al Señor se ha gastado el padre Mario Moreno, quien el 28 de diciembre cumplirá 100 años de edad.
Invitó a los jóvenes y personas de menor edad que los adultos mayores a ser pacientes, respetuosos, considerados y comprensivos con éstos.