Una vez más, el presidente de la República, Martín Torrijos lanza serias amenazas ante un sector que considera responsable del problema de momento que se vive en el país.
En esta oportunidad arremetió contra los importadores y distribuidores de alimentos, por el alto costo de la canasta básica familiar.
En duros términos, el mandatario los calificó de "especuladores", sin embargo, no presentó pruebas, ni ordenó una investigación para determinar alguna práctica que se haya realizado al margen de la ley.
Pero no es la primera vez que el jefe del Ejecutivo ante un problema de momento adopta esta actitud y lanza fuertes advertencias, ejemplos hay: crisis en el Organo Judicial, en el transporte, en salud y cuando anunció que se había distorsionado el mercado energético, entre otros.
El presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), Severo Sousa manifestó que hay que medir lo que se dice, pues "no se puede generalizar y tildar a los distribuidores de especuladores".
"Parece que hay quienes se dejan llevar por el momento político que se vive", dijo.
A su juicio, por el momento no se vislumbra un plan estructural o integral que apunte a disminuir el elevado precio de la canasta básica familiar.
Para el presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivo de Empresas (APEDE), Juan Carlos Mastellari, en Panamá lo que hace falta es que se hagan cumplir las leyes.
"El Gobierno Nacional en vez de lanzar amenazas debe procurar hacer cumplir las normas vigentes y si éstas no funcionan se deben hacer los ajustes a las nuevas realidades", señaló Mastellari.
Promesa cumplida.
Pero no todas las advertencias de Torrijos han sido incumplidas. El 19 de octubre pasado, Torrijos advirtió que "continuará viajando a pesar de las críticas por sus constantes salidas al exterior". Esta promesa sí se ha cumplido, pues los viajes presidenciales no se ha suspendido.
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