Los armadores de 11 barcos con bandera de conveniencia inspeccionados en las terminales portuarias del Pacífico y el Atlántico de Panamá, recibieron cartas de advertencia por parte de la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (FITT), (ITF siglas en inglés), que esta semana realizaron una campaña internacional para velar por el respeto a los derechos de los marinos que laboran en estos buques.
El capitán London Rankin dijo que es la primera vez que en Panamá se hace una inspección de este tipo, aunque ya a nivel internacional se vienen efectuando desde 1996. Además de resaltar la entrega de cartas de advertencias a los armadores por violar el derecho de los trabajadores afiliados a los sindicatos inscritos en la FITT, Rankin hizo especial mención del buque de bandera panameña, Savaranda Express, que adeuda unos 58 mil dólares a marinos de nacionalidad ecuatoriana y quienes temen ser repatriados a su país.
Adicional a las revisiones realizadas en Panamá, en el resto de América Latina la FITT ejecutó 150 inspecciones, dando como resultado que sólo 4 armadores firmaron contratos con la organización; 7 Acciones Industriales, entre las cuales se incluyen paro de labores, detenciones de buques y paralización total de operaciones por bajas condiciones de seguridad, salariales o ínfimas condiciones laborales a bordo.
En el continente latinoamericano las inspecciones se realizaron simultáneamente desde el 9 de octubre en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Honduras, Costa Rica, El Salvador, México, Paraguay, Perú, República Dominicana y Panamá. Las inspecciones fueron realizadas a través de los sindicatos de Trabajadores Marítimos y Portuarios que están afiliados
Rankin recordó que sus similares de Europa el año pasado inspeccionaron 520 buques en 28 países y en esa oportunidad se firmaron 21 convenios entre sindicatos de trabajadores marinos y propietarios de buques y se logró recuperar más de 407 mil dólares que adeudaban los dueños de buques a los marinos, con el fin de detectar deficiencias operaciones y violaciones a los derechos de la gente de mar y a los convenios de la Organización Marítima Internacional (OMI) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Rankin señaló que el éxito de esta jornada para los próximos años radica en el establecimiento de condiciones laborales y salariales justas para los marinos que navegan en aguas latinoamericanas, evitando injusticias y abusos, y promoviendo mejores condiciones laborales.
Recordó que el abanderamiento de conveniencia ofrece al armador la oportunidad de obviar el cumplimiento de normas internacionales establecidas por la OMI o contratar personal que está suficientemente capacitado y ofrecer condiciones salariales. Básicamente los armadores buscan las banderas de conveniencias porque además les permite disminuir su costo de operación.